Mari Carmen Garrido Navas, una bióloga de 38 años, tuvo que irse a Inglaterra, donde hizo el doctorado, para darse cuenta de la oportunidad laboral que se abría en el campo de la genética. La llegada de la pandemia fue el punto de inflexión que la llevó, junto a un grupo de amigas, casi todas ellas biólogas de profesión, a lanzarse al mundo del emprendimiento dando vida a la empresa biotecnológica ConGen.
