Iñaki Espinosa (50 años) y Jesús Torrijos (46 años) se conocían de su relación profesional como veterinario y ganadero, respectivamente. Ambos eran conscientes de la dificultad que existe para hacer diagnósticos clínicos en el ganado bovino para prevenir crisis sanitarias. “De esta necesidad surgió BigGuardian”, cuentan ambos por videollamada. Esta empresa comercializa un servicio que permite monitorizar la temperatura de los animales de forma remota. Para eso utiliza pequeños termómetros que se implantan de manera sencilla, por vía vaginal en las hembras y por vía ruminal en los machos. Las temperaturas son enviadas a un sistema informático para su control. Mediante la inteligencia artificial, analizan esos datos para detectar patrones de comportamiento que puedan ser compatibles con alguna patología y así poder anticiparse.
