A Julieta Rueff el año 2022 se le hizo cuesta arriba. Mucho más de lo que había imaginado. Estudiaba entonces Relaciones Internacionales y Marketing en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona cuando un chico comenzó a acosarla. La seguía hasta casa, la esperaba en el portal, se sentaba cerca en cafeterías. No la dejaba respirar. Ella hablaba con él, pero nada cambiaba, y en algún cara a cara sintió tanto miedo que intentó usar el espray pimienta que sus padres le habían regalado. “No conseguía usarlo porque estaba muy nerviosa”, recuerda la joven, hoy con 24 años.
