Diego Cuadrado tiene 33 años y es natural de Vitigudino (Salamanca). Estudió ingeniería informática (que no acabó por poco) y psicología y, mientras estaba trabajando como científico de datos en una multinacional, se dio cuenta de las oportunidades que había detrás del machine learning o aprendizaje automático de las computadoras. Era 2016 y decidió montar una consultora que ofreciese servicios de inteligencia artificial (IA) a medida de sus clientes con su propio dinero. Hasta 2021 compatibilizó la empresa, a la que llamó Clintell, con su empleo. Y no fue hasta tres años más tarde cuando daría con la tecla que le ha permitido operar en 23 países y facturar cerca de un millón de euros en 2025. Esa tecla se llama Ringr y es la tercera herramienta de inteligencia artificial gestada en Clintell en 2023 (junto a los agentes Cuali y Fixon) después de dar un giro a la empresa y pasar de consultora tecnológica a desarrolladora.
