Croacia planta cara al exceso de turistas

La despiadada y altiva Cersei Lannister fue obligada a descender desnuda por una escalinata majestuosa en el final de la quinta temporada de Juego de tronos. Aquella escena, rodada en 2014, consolidó a Dubrovnik —una ciudad de apenas 41.500 habitantes, conocida como la joya del Adriático— en un escaparate perpetuo. Hoy, recorrer la Escalinata de los Jesuitas y sus alrededores en pleno agosto puede convertirse en un suplicio: multitudes apiñadas en cada recoveco y precios desorbitados. El turismo sostiene a Croacia con el 20% del PIB, el doble que en Italia y muy por encima del 13% de España. Pero los perjuicios del exceso de esta industria se ciernen sobre el país como una ola cada vez más invasiva. Por eso, el Gobierno ha decidido plantarle cara con un paquete de medidas centradas especialmente en el control de los alquileres a corto plazo y en la gestión de los flujos de visitantes.

Seguir leyendo