El gigante y el oro

Cuando Paul Volcker asumió la presidencia de la Reserva Federal en 1979, Estados Unidos arrastraba una década marcada por una inflación persistente que había alcanzado niveles superiores al 14%. Apenas tres años después, sus impopulares decisiones —tipos de interés sustancialmente más altos y restricciones severas al crédito bancario— rebajaron la inflación a niveles incluso por debajo del 3%. Aunque su estrategia provocó una recesión, permitió reducir con rapidez y eficacia los excesos inflacionistas.

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