Lyndon Drake navega entre tres mundos que parecen distantes entre sí: la ética de los mercados de capitales, la inteligencia artificial (IA) y la teología. Se define como un teólogo-científico que intenta tender puentes entre la lógica fría del algoritmo, las dinámicas del dinero y las preguntas clásicas sobre el bien y el mal. Ha sido banquero de alto nivel en Barclays Capital —donde colaboró con la Oficina de Gestión de Deuda del Reino Unido, bancos centrales, fondos de pensiones y hedge funds durante la crisis de Lehman Brothers— y líder eclesial como archidiácono de la Iglesia Anglicana Maorí.
